Trauma de Cráneo y Columna Vertebral

Se define como TRAUMATISMO CRÁNEO ENCEFÁLICO (TCE) a “cualquier lesión física o deterioro funcional del contenido craneal secundario a un intercambio brusco de energía mecánica”.

Los accidentes de tráfico son la causa más frecuente de traumatismo craneal cerrado, estando incluidas las lesiones de los ocupantes del vehículo, peatones, motociclistas y ciclistas. Las caídas son la segunda causa más frecuente de traumatismo. Las lesiones por arma de fuego constituyen una causa mayor de lesión penetrante y están asociadas a gran mortalidad.

El objetivo de la atención urgente al TCE, independientemente de su gravedad, es identificar lesiones primarias (como hemorragias) que pueden provocar muerte o secuelas neurológicas agudas al paciente, así como también permite tomar acciones terapéuticas para evitar lesiones cerebrales secundarias (edema, isquemia, hidrocefalia). El manejo precoz del TCE llevaría a un descenso tanto de la mortalidad como de las secuelas derivadas de esta patología.

Los traumatismos graves representan una mortalidad elevada y los pacientes que sobreviven a TCE graves y moderados pueden presentar secuelas incapacitantes permanentes. Los efectos persistentes de la anomalía craneal sobre la personalidad y el estado mental pueden ser devastadores para el sujeto y su familia.

Existen varias patologías que deben ser resueltas quirúrgicamente por el neurocirujano:

  1. Lesiones focales

Hemorragia intracraneal (hemorragia epidural aguda, hematoma subdural agudo, contusión hemorrágica cerebral, hematoma intraparenquimatoso cerebral), fracturas con hundimiento craneano, traumas craneanos penetrantes ( heridas de bala, heridas por arma blanca), fistulas de LCR (otorraquia, rinorraquia), retiro de cuerpos extraños en la cavidad craneana (vidrios, piedras), suturas de escalpes complejos, infartos cerebrales.

  1. Lesiones difusas (se indica cirugía para monitorizar la presión intracraneana)

Lesión axonal difusa, edema cerebral, swelling cerebral.

Los objetivos primordiales del neurocirujano son el brindar una atención rápida, eficaz y oportuna para disminuir la morbimortalidad del evento traumático. Nuestro equipo de trabajo cuenta con la tecnología necesaria para realizar procedimientos quirúrgicos de emergencia de forma más rápida y segura.

Posterior al tratamiento clínico y / o quirúrgico que brinda el neurocirujano, se enfoca a la reinserción del paciente a su vida cotidiana. Para lograr este objetivo, debemos constar con un equipo de rehabilitación total. Los objetivos de la rehabilitación son la recuperación de la autonomía del paciente, en las áreas física, emocional y cognitiva. Debe prepararse al paciente y su familia para el regreso al ambiente natural de su casa y su entorno social.

El TRAUMATISMO RAQUIMEDULAR (TRM) incluye todas las lesiones traumáticas que afectan las diferentes estructuras (osteoligamentosas, cartilaginosas, musculares, vasculares, meníngeas, radiculares y medulares) de la columna vertebral a cualquiera de sus niveles. Entre un 25% y un 60% de los casos se asocian con traumatismos múltiples, fundamentalmente craneal, torácico, pélvico y de huesos largos, lo que puede dificultar su diagnóstico temprano, por lo que es esencial un firme diagnóstico de sospecha para no pasar por alto esta patología. Además de la mortalidad, las graves consecuencias personales, socio familiares. Entre las principales causas de TRM traumático se encuentran: heridas por proyectiles de arma de fuego, accidentes de tránsito, caídas, accidentes de trabajo y lesiones perinatales.

Cada paciente requerirá un tratamiento individualizado en función de su tipo de lesión, pero la reducción de la columna y la alineación de los fragmentos óseos debe ser lo más precoz posible, especialmente en los pacientes con déficits neurológicos. Siempre que exista compresión medular, está indicada la descompresión de ese segmento. Si existe déficit neurológico progresivo e incompleto y/o asociado con una luxación irreductible o lesiones con grave inestabilidad disco-ligamentosa, es precisa una cirugía de emergencia (< 8 horas). Si no existe lesión neurológica debe realizarse estabilización quirúrgica de forma urgente (< 48 horas). El medico indicado para realizar este procedimiento es el neurocirujano.

Los pacientes con TRM tienen un alto riesgo de padecer complicaciones, entendiéndose por estas como un cambio en el estado fisiológico o en la integridad anatómica, estas complicaciones aparecen debido a varios factores como son el proceso de hospitalización, la inmovilidad prolongada y los efectos multisistémicos del trauma. Entre las principales complicaciones se encuentran: Neumonía 34.3%, ulceras por presión (UPP) 33.5% y trombosis venosa profunda (TVP) 15%.

El trauma raquimedular es una condición clínica que genera gran impacto en la vida de la persona, la familia y la comunidad. Esto está dado en gran medida por las complicaciones que surgen dependiendo del tipo y nivel de lesión. Este tipo de pacientes deben ser abordados desde un equipo interdisciplinario compuesto por profesionales como el neurocirujano, el médico rehabilitador, fisioterapeuta, terapeuta ocupacional, psicólogo, trabajador social, entre otros. Esto permitirá un abordaje integral del paciente desde cada área y así se podrán realizar diagnósticos oportunos y adecuados, los cuales sirven de guía para el proceso de recuperación y rehabilitación de acuerdo a las necesidades de cada paciente.